
WWF necesitaba recaudar fondos para causas ambientales y, sobre todo, poner en el mapa la cuenca del Orinoco de Colombia: mostrar lo vital que es para la flora y la fauna del país, y cerrar la brecha del poco conocimiento que la gente tenía sobre ella.
Iniciamos la conversación de una manera poco convencional: una nota en un periódico local con un error ortográfico deliberado que hizo hablar a la gente, amplificada en medios tradicionales y digitales. Automatizamos los registros en el sitio, mantuvimos el interés con contenido de valor, y las entrevistas con expertos junto con la colaboración de influencers llevaron el mensaje aún más lejos.
La campaña que hizo imposible ignorar al Orinoco.

